Viñetas y política en De Carne Y Hueso

¿Se puede conocer el mundo a través de una viñeta? ¿Puede conocerse uno a sí mismo mejor hablando con un ilustrador? Tenía ganas de encontrarme con Miguel Brieva, un dibujante de cierto reconocimiento, y charlar con él sobre qué papel juega el dibujo en su vida y en su forma de entender y contar la realidad que le rodea, y esa oportunidad surgió. Se han quedado muchas preguntas en el tintero pero creo que las que salieron merecen la pena.

Alfabetización y voluntariado en De Carne y Hueso

Acabo de publicar hace un rato una nueva entrevista en mi revista-proyecto DCH. Esta vez tuve la suerte de conocer a la Presidenta de la recientemente creada Asociación de Voluntarios Digitales de Andalucía. Algo más de una hora da para hablar de muchas o pocas cosas según se mire. Alfabetización digital y voluntariado en una región tan grande como la andaluza fueron los temas que tratamos.

Aproximación

(Aunque solo sea por la coincidencia del título y para quien le guste como a mí, léase el siguiente texto con la canción de Pereza)

Cuando hablé de mi fantasía hace unas semanas, hice un primer listado de cosas que se podrían hacer en una nave en las afueras de Sevilla. Pero también comenté a continuación las dudas que me surgían de la cuestión “espacio” a distintos niveles así que, siendo coherente con lo que ya decía al principio de esa fantasía y aun reconociendo la importancia de los espacios, me voy a concentrar en la gente y en lo que puedo facilitarles hacer de manera que ahora hablaríamos de barrios, en plural, y de naves/talleres/salas ajenas.

Retomando esas líneas de trabajo y seleccionando algunas (que el que mucho abarca poco aprieta), podría proponer un programa de investigación/aprendizaje/acción para cada uno: organizar con colaboradores talleres por los barrios que sirvieran como punto de partida para proyectos concretos de investigación. Mi función sería escuchar las motivaciones y necesidades de las personas interesadas y ayudarles a darle continuidad a sus proyectos además de ofrecerles talleres, seminarios, cursos… específicos que alimenten sus capacidades y visiones. Por ejemplo:

  • la gente que quiera cacharrear lo haga, aprenda, replique, aplique conocimientos: aquí podríamos organizar con gente como ehcofab talleres por los barrios  en impresión 3D; podríamos montar para los niños (y quizás también para adultos) cosas como Hackasaurus, o Robocicla;
  • la gente que quiera aprender a hacer(se) de comer, investigar sobre los aspectos sociales, culturales y de salud, y desde los alimentos tirar del hilo hasta la producción, que lo haga: por ejemplo, tengo ganas de montar un proyecto que llamaría “¿A qué sabe el pan?” donde no solo se podría aprender a hacer pan artesano gracias a gente como la pareja de Pablo Conesa Alternative Bakery sino que se podría tirar del hilo y llegar hasta el trigo y su producción y tratar de responder muchos porqués que se nos ocurrieran;
  • la gente que quiera aprender a hacer su propio relato de los hechos se sumerja en las artes; mi amigo Sergio lo mismo se uniría desde lo pictórico
  • la gente que quiera hablar y reflexionar con otros sobre su mundo se sienta cómoda: ¿por qué no montar charlas de filosofía y/o política?, ¿por qué no colaborar con Traficantes de Sueños y otras librerías de por aquí para ello?
  • y añado: ¿dar apoyo a gente que creara una (recién estrenada figura jurídica) cooperativa de impulso empresarial que tuviera algunos de (o todos) los fundamentos que los indianos llevan comentando acerca de la incubación de compañías comunitarias?

Finalmente, para presentar el paquete y darle sentido a todas las propuestas habría que volver al origen de mi necesidad por montar todo esto: que la gente recupere autonomía, responsabilidad y las interdependencias que correspondan.

Esto no ha hecho más que empezar pero si quisiera iniciarlo en octubre tengo que empezar a darle jarilla.

 

Paco

24 abril, 2013

Alguna de las que me conocen debe pensar que mi madre no me compró botas de agua cuando chico o que no conocí el campo con mis propios sentidos hasta pasada la adolecencia…. porque llevo una temporada metiéndome en una cantidad de charcos y jardines!!!

¿Por qué un espacio concreto?

Es una pregunta que vengo haciéndome desde hace ya unas semanas. Estoy hablando de ese sueño, esa fantasía que quiero llevar a cabo. Yo mismo decía hace unos días:

estaría genial habilitar un espacio donde cualquier hijo de vecino pudiera experimentar y producir para sí mismo y/o para los demás en distintos ámbitos: comida, lugar de residencia, herramientas físicas y virtuales.

Pero entonces me surgen las siguientes dudas/paranoias sin orden:

- Si la realidad es devenir, ¿qué importancia tiene el lugar como anclaje? ¿Cómo nos adaptamos mejor? Ya sabéis: Be water, my friend

- Si lo importante son las personas, es mejor acercarse a las personas que esperar a que ellas acudan a un lugar previamente decidido

- (¿Pero?) como dice Samuel, si aspiramos a un mundo de redes, la soledad solo se puede combatir encontrándonos con otra gente y tener un lugar donde te sientas a gusto con esa otra gente es importante. (¿o es la gente la que hace que te sientas a gusto?)

- Lo más importante quizá sería que fueran numerosos esos sitios para que entonces el espacio fuera placentero, digno de ser recorrido (lugares replicables y personalizables, diseño abierto de espacios)

- Si lo importante son las personas y amamos la libertad, lo ideal es que hubiera medios para aprender en cualquier sitio al que fuera ya que mi conocimiento vendría conmigo.

- Si pensamos que una forma de aprendizaje fundamental es la experiencia, la experimentación, ésta tiene un tiempo y lugar. Y aunque debería ser en cualquier tiempo y en cualquier lugar, mientras llegamos a ese ideal, o precisamente para llegar a ese ideal, es necesario crear esos tiempos y esos lugares.

- A lo mejor todo se reduce a que necesitamos esos lugares pero no debemos definirlos nosotros de antemano.

- Lo más terrenal: ¿qué es más viable/económico/autónomo/orientador: el acceso y uso de un espacio o el de varios?

- Siendo conscientes de que no todo el mundo está interesado, ¿es mejor ser itinerantes?

¡Y qué curioso! Me he inscrito a las Residencias CopyLove del Festival ZEMOS98 de este año (con el acertado sobrenombre “Los vulnerables”) y en una de las dinámicas de grupo y en las presentaciones posteriores la palabra “espacio” ha sido bastante relevante en mi opinión, aunque no sea el tema central por el que nos reunimos.

PD: Por favor, si se ha entendido medianemente bien lo que he dicho, que nadie se enfangue en las distinciones entre espacio y lugar y otros conceptos relacionados, que no es mi objetivo en este momento. Y aunque nos pusiéramos, tampoco estoy preparado. :)

Primeros aprendizajes con De Carne y Hueso

Aunque hasta la fecha sólo he publicado dos entrevistas en mi primer miniproyecto, ya he realizado recientemente una tercera con lo cual podré cumplir con la frecuencia quincenal que me había propuesto desde un principio y que a las primeras de cambio tuve que romper por circunstancias varias. Realmente me gustaría llevar estas dos semanas de adelanto respecto de la fecha de publicación para poder sortear imprevistos y retrasos eventuales, como han ocurrido ya, así que espero mantener esta dinámica a partir de ahora.

Tres son pocas entrevistas para sacar conclusiones o esbozos de las mismas sobre las preguntas que me puedo hacer respecto al objeto del proyecto pero ya comienzo a tener unos primeros aprendizajes que me gustaría compartir.

Mar Cabra, Samuel Barco y la tercera entrevistada son personas muy distintas y mi aproximación a ellas muy diferentes.

A Mar la conocí en las Jornadas de Gobierno Abierto y Open Data que se celebraron en Sevilla a finales de 2012. Hizo una presentación muy potente del proyecto en el que estaba inmersa en aquel entonces, que captó mi atención tanto por su energía como por el contenido de lo expuesto. Inmediatamente pensé que sería una muy buena candidata para ser entrevistada. A pesar de ello no pude cruzar con ella más de cuatro palabras, yo estaba de voluntario un pelín ocupado. Poco tiempo más tarde, me puse en contacto con ella y aceptó mi solicitud de entrevista. Entonces traté de profundizar en los días que me quedaban hasta la cita en los temas que qería tratar y sobre los que ella trabajaba ya que quería hacerle buenas preguntas y no meter la pata en alguna cuestión. Previamente ya había elaborado junto con mi amiga Grettel una lista de preguntas comunes para todos los entrevistados a las que sumé cuestiones específicas sobre periodismo de datos, gobierno abierto, etc. Durante el encuentro mantuve una tensión producto de querer controlar todos los detalles a pesar de que parte del plan era dejarnos ir. Fue la primera entrevista de este tipo que hacía y, aunque francamente mejorable, salí contento.

Samuel es un buen amigo y si bien no llevamos muchos años viéndonos oportunidades hemos tenido para conocernos un poco. Y eso puede ser un obstáculo para le entrevista así que traté de rescatar mi inocencia, que no creáis que se ha ido muy lejos, para interrogarle de lo que él sabe. Y me dejé llevar, no preparé nada (cuento con la ventaja, eso sí, de tener también cierto conocimiento sobre economía social) y sólo sabía de qué dos temas quería hablar, el resto era saber de qué quería hablar Samuel. Y tengo la sensación de que salió muy bien, que la mezcla personal/profesional/activista cuajó, gracias fundamentalmente a que Samuel tiene ya un discurso muy elaborado, lo admito.

La tercera entrevista, aún no publicada, ha sido con una mujer que no conocía de nada. Estaba interesado en tratar unos temas y gracias a terceras pesonas me dieron su referencia y tuvo la amabilidad, como los anteriores, de aceptar mi propuesta. Tenía reciente la entrevista con Samuel así que aposté también por la inocencia. No es que fuera muy difícil en este caso, simplemente no quise investigar  mucho, sobre todo porque los temas tratados están en la palestra de los medios todos los días. Montado en el coche, tras la reunión, pensé que había salido bien a pesar de los nervios que tuve al principio y de la improvisación a la que me obligué para adaptarme al relato de la entrevistada durante el mayor tiempo posible. No sé cómo resultará tras la transcripción.

Eso es otra. He descubierto que transcribir una conversación es un tostón.

Finalmente, está resultando todo un reto el tratamiento de los textos. Desde un inicio mi intención es que el lector perciba tanto que se trata de una conversación, y no sólo que lo sepa, como la forma de hablar de cada uno de los entrevistados pero sin olvidar los códigos que hacen comprensible la palabra escrita. No sé si lo estoy consiguiendo, si la lectura es demasiado confusa; en esta cuestión me gustaría tener algo de feedback.

¿Una fantasía?

O una realidad aún no experimentada. Algunos que me conocen ya saben que llevo meses con  la idea de que necesitamos mayor autonomía. Que el problema que tenemos hoy en día se debe a que hemos delegado tantas decisiones y responsabilidad propia en gobiernos y empresas que necesitamos que tal transferencia de poder sea recuperada, no pidiéndosela, sino tomámdola de nuevo.

Y entonces, ¿qué puedo hacer? ¿qué podemos hacer? Llevo obsesionado con ésto porque hay que añadir que tengo que colaborar en el sustento de mi familia y mi deseo es conseguir las dos cosas a la vez: es decir, ganarme las habichuelas facilitando a los demás la toma de poder, la ganancia de autonomía.

La clave está en HACER, siempre acompañado de pensar, claro. Sin más rodeos, ésto es lo que me gustaría hacer con más gente: estaría genial habilitar un espacio donde cualquier hijo de vecino pudiera experimentar y producir para sí mismo y/o para los demás en distintos ámbitos: comida, lugar de residencia, herramientas físicas y virtuales. Un lugar donde aprender, compartir, encontrar. Desde niñas a adultos. O sea, una mezcla de makespace, hacklab, cocina comunitaria, etc Es decir, me gustaría ofrecer a los demás unos lugares, unos tiempos, unas herramientas, ideas, pasión, cuidados para que puedan alcanzar mayor autonomía y responsabilidad y puedan replicar y compartir estos avances.

¿Cómo me lo imagino? Imagino una nave en un barrio de las afueras de Sevilla donde:

  • la gente que quiera cacharrear lo haga, aprenda, replique, aplique conocimientos;
  • la gente que quiera experimentar y producir con software libre pueda juntarse para divertirse;
  • la gente que quiera plantearse cómo desea que se organice el espacio público discuta, investigue, pruebe, proponga;
  • la gente que quiera aprender a hacer(se) de comer, investigar sobre los aspectos sociales, culturales y de salud, y desde los alimentos tirar del hilo hasta la producción, que lo haga;
  • la gente que quiera aprender a hacer su propio relato de los hechos se sumerja en las artes;
  • la gente que quiera ayudar a vertebrar la sociedad civil pueda reunirse;
  • la gente que quiera hablar y reflexionar con otros sobre su mundo se sienta cómoda.

¿Quién quiere unirse a la aventura? Estoy deseando conocer gente que quiera poner el hombro.

De Carne y Hueso

El próximo martes 5 de marzo comienza la andadura de un pequeño proyecto al que le hemos puesto el nombre de De Carne y Hueso

Se trata de la publicación quincenal de una entrevista a personas que de una u otra manera estén luchando por una mayor justicia social y ambiental, gente que se movieron para atrapar sus propios sueños. ¡¡Claro, ésto es tan amplio!!, se puede actuar de tantas maneras…. pero no puedo concretar más. Imagino que al pasar de los meses viendo quién pasa por allí quedará más definido el proyecto. Hay temas que interesan como la economía social, algunos movimientos sociales, el arte, el p2p, pero prefiero dejar que fluya  y ver cómo queda.

No es un proyecto ambicioso, no sé siquiera si seré capaz de manternerlo más allá de un año. De hecho si llego a marzo de 2014 con el proyecto vivo para mí habrá sido un éxito. La cuestión es que todo esto ha surgido porque quería conocer a más gente que pudiera inspirarme más allá de las que he conocido en el último año y entonces me dije: ¿y por qué no compartirlo? Ya veremos si interesa.

Por último, quiero agradecer a Grettel Montero su ayuda para poner en pie el proyecto. Sin ella no sé si hubiéramos dado el pistoletazo de salida.