¿Una fantasía?

O una realidad aún no experimentada. Algunos que me conocen ya saben que llevo meses con  la idea de que necesitamos mayor autonomía. Que el problema que tenemos hoy en día se debe a que hemos delegado tantas decisiones y responsabilidad propia en gobiernos y empresas que necesitamos que tal transferencia de poder sea recuperada, no pidiéndosela, sino tomámdola de nuevo.

Y entonces, ¿qué puedo hacer? ¿qué podemos hacer? Llevo obsesionado con ésto porque hay que añadir que tengo que colaborar en el sustento de mi familia y mi deseo es conseguir las dos cosas a la vez: es decir, ganarme las habichuelas facilitando a los demás la toma de poder, la ganancia de autonomía.

La clave está en HACER, siempre acompañado de pensar, claro. Sin más rodeos, ésto es lo que me gustaría hacer con más gente: estaría genial habilitar un espacio donde cualquier hijo de vecino pudiera experimentar y producir para sí mismo y/o para los demás en distintos ámbitos: comida, lugar de residencia, herramientas físicas y virtuales. Un lugar donde aprender, compartir, encontrar. Desde niñas a adultos. O sea, una mezcla de makespace, hacklab, cocina comunitaria, etc Es decir, me gustaría ofrecer a los demás unos lugares, unos tiempos, unas herramientas, ideas, pasión, cuidados para que puedan alcanzar mayor autonomía y responsabilidad y puedan replicar y compartir estos avances.

¿Cómo me lo imagino? Imagino una nave en un barrio de las afueras de Sevilla donde:

  • la gente que quiera cacharrear lo haga, aprenda, replique, aplique conocimientos;
  • la gente que quiera experimentar y producir con software libre pueda juntarse para divertirse;
  • la gente que quiera plantearse cómo desea que se organice el espacio público discuta, investigue, pruebe, proponga;
  • la gente que quiera aprender a hacer(se) de comer, investigar sobre los aspectos sociales, culturales y de salud, y desde los alimentos tirar del hilo hasta la producción, que lo haga;
  • la gente que quiera aprender a hacer su propio relato de los hechos se sumerja en las artes;
  • la gente que quiera ayudar a vertebrar la sociedad civil pueda reunirse;
  • la gente que quiera hablar y reflexionar con otros sobre su mundo se sienta cómoda.

¿Quién quiere unirse a la aventura? Estoy deseando conocer gente que quiera poner el hombro.

8 pensamientos en “¿Una fantasía?

  1. davidrjordan

    Interesante idea Paco. Me suena haberme topado hace poco en la web con algo parecido que se abria ahora en Madrid, pero no he conseguido bolver a localizarlo.
    Estaré atento a tus avances. Nos leemos :-)

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    1. Paco Autor

      Hola, David, gracias por pasarte por aquí. Sí, en Madrid hay varias cosas relacionadas. Una de ellas, que está en plena etapa de gestación es el makespacemadrid.org, que sigue la estela del original de Cambridge. Tienen lista de correo, por si te interesan.

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  4. Samuel

    Bueno, está muy bien, ya lo sabes. El espacio de cooperativa Tramallol se le acerca… el problema puede ser encontrar un espacio lo suficiente barato como para que la generación de recursos para pagarlo-mantenerlo sea mínima porque ¿quienes serían los que aportasen los recursos?
    Y ¿por qué hacerlo a las afueras? Eso supone una carga ecológica y un cierto “desarraigo”, a menos que las afueras se refiera a tu barrio o Alcosa…

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    1. Paco Autor

      Hola, Samuel, como digo más arriba, la cuestión del espacio pasaría a un segundo lugar. Pensemos primero en buscar las personas que puedan estar interesadas y tratemos de aprovechar los recursos privados y públicos para distribuir las actividades por la ciudad. Claro está, pensando en cómo sufragar los gastos.
      Discrepo contigo en el tema de la carga ecológica. Pensar en el centro es una solución cómoda/económica/ecológica para algunas y para otras no, y me niego a pensar que solo hay gente interesada dentro del casco histórico. ¿Por qué no en los Bermejales, Parque Alcosa, Triana, Porvenir, Rochelambert?
      Gracias por contribuir a la reflexión. Un abrazo

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      1. Samuel

        Al final me voy a enfadar… Triana es las afueras??? ;-)
        Sobre lo de un espacio difuso, está bien, pero pierde carga referencial… es decir pensar que los espacios son sólo estructuras que no aportan es erróneo, los espacios forman parte de las emociones y las vivencias y perder ese componente quedar bonito sobre el papel (o para los sionistas digitales… ;-) )
        Yo veo mejor la opción de la construcción de una red de espacios que pueden ser públicos y/o privados para acompañar esto… Y un punto de referencia podrían ser las asambleas del 15M siempre que no sean demasiado endogámicas y mesiánicas…

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  5. Paco Autor

    Jajaja… que conste que yo no he usado la expresión “las afueras”. Me refiero a cualquier barrio que no sea el casco histórico, esa especie de agujero negro de la ciudad. Claro que el espacio me parece importante pero:
    a) conseguir un espacio de referencia que dé cabida a todas a estas actividades me parece un trabajo complicado y a medio o largo plazo.
    b) aunque todo está interrelacionado, me parece que es más importante concentrarse en la comunidad (utilizo esta palabra y saco un poco las uñas, que caben tantas cosas ahí dentro).

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